de Izcozauhqui, o el Señor Amarillo de Acaxochitlan

Y, a todo esto, quién es El Señor Amarillo de Acaxochitlan.


 

Izcozauhqui, Muestra cultural

Ha pasado casi un mes desde que Izcozauhqui llegó al Ex-convento de San Francisco, sede del INAH en “la bella airosa” y, al parecer, las aguas se han calmado. Los que han seguido las entradas de Izcozauhqui o El Señor Amarillo de Acaxochitlan, recordarán que el 21 de febrero inauguré ese jardín temático, porque desde el 14 de febrero (cuando se publicó la primera nota sobre la denuncia hecha por la extitular de Cultura de Acaxochitlan) la información fue y vino, provocando una controversia que me pareció por demás aterradora. Supongo que eso se debe al extraño tratamiento que se le puede dar a cualquier evento, según el perfil de los medios, el mal manejo de la información, el desconocimiento, o la versión que se tenga de los hechos.

En lo particular, he sentido algunas dudas al respecto: ¿Cómo puede alguien presumir la propiedad “particular, comunal o lo que sea” de piezas arqueológicas? ¿Qué entiende la gente por Propiedad de la Nación, inalienables e imprescriptibles (en referencia a los bienes inmuebles)? ¿Sabemos lo que es “resguardo”, “concesión” y “custodia legal”? ¿Qué se necesita, aparte de la autorización del INAH, para realizar el registro de las ya mencionadas piezas? ¿Estamos enterados de que las denuncias entre particulares no están tipificadas penalmente por tratarse de bienes arqueológicos propiedad de la Nación? es precisamente por estas preguntas, que solicité el expediente que respalda la “denuncia ciudadana sobre la imputación interpuesta por el consejo municipal para la preservación del patrimonio cultural del municipio de Acaxochitlán, Hgo. en contra de la exfuncionaria Olga Castañeda Andrade…” porque, según dicha denuncia, el CMPPCA “lo pone a la disposición de quién quiera acceder a él, para esclarecer y establecer los hechos entorno al saqueo” y, dicho sea de paso, sigo esperando.

A partir de las publicaciones al respecto en este blog, me han preguntado ¿quién es El Señor Amarillo de Acaxochitlan? y por ese motivo comparto ahora los datos técnicos que proporcionó Carlos Hernández Reyes, investigador del Centro-INAH Hidalgo, encargado (y autorizado, claro está) de hacer el registro arqueológico de Izcozauhqui:

 

Foto: Carlos Hernández Reyes

“El Señor Amarillo” es una vasija antropomorfa de barro que  representa  a  un personaje  sedente, cuyo cuerpo es un recipiente cóncavo; conserva restos de pintura amarilla  principalmente en  el  rostro. Su cara  es  ovalada,  los  ojos  diagonales  en  forma de  “grano de  café”;  la  nariz es recta y ancha,  la boca  oval  aparece  abierta; ostenta orejeras discoidales.  Conserva restos de pintura amarilla, blanca,  azul,  roja  y negra. (. . . ) Una franja de barro  aparece  delimitando  la parte  superior que está formada por  tres  triángulos  y la  inferior,  por  una  saliente a manera  de  visera trapezoidal con dos  discos  a los  lados. Del  tocado cuelgan  lateralmente dos franjas diagonales que  terminan en forma  redondeada y que se  apoyan en el  borde  del  recipiente. La parte  superior   del tocado   está rota.

De acuerdo  con  la corona –que probablemente era de papel pintado ya que   los  sacerdotes  se ataviaban a semejanza de la deidad a  la que representaban- así como de las  dos  flechas del tocado y su  propio cuerpo cóncavo,  podemos  suponer  que se trata  de  Huehuetéotl  el viejo dios del  fuego, que siglos después entre los aztecas fue llamado Xiuhtecuhti. La pintura del rostro alude a otro de sus nombres: Ixcozauhqui el  cari-amarillo.

En el Horizonte Preclásico  y también en el Clásico se le representa como un anciano sentado y con las piernas cruzadas, que sostiene en la cabeza o en la espalda  un  brasero o recipiente para  el  fuego, pero en este caso el cuerpo  mismo pudiera ser  el  brasero. El dios  del fuego es el más  antiguo de Mesoamérica y deidad principal de los otomíes. El  fuego es un elemento que fue deificado desde  épocas  remotas.

 

Foto: Olga Castañeda

Esta  deidad fue  localizada  accidentalmente cuando vecinos de la  comunidad  de  Santa  Ana  Tzacuala,  excavaron una  zanja en el  montículo  arqueológico que está  junto a la  iglesia  local. Para construir esta iglesia, según nos informó el  arquitecto Erasmo Cordero Hernández –Coordinador  de la oficina de  Monumentos  Históricos  del Centro INAH- los  vecinos “rebanaron” la  mitad del montículo. El dios del fuego estaba junto a dos  cajetes rojos, trípodes (. . .) El  hallazgo coincidió  con la  visita  al  lugar de la entonces  titular de cultura de Acaxochitlán,  maestra  Olga  Castañeda Andrade y su auxiliar  Arq. Arturo  Castelán Zacatenco.  La maestra Olga Castañeda recibió de la comunidad los fragmentos que posteriormente fueron restaurados  por la  arqueóloga  Angélica Oviedo con recursos  de la  presidencia  municipal  de  Acaxochitlán, a  cargo del  C. Julián  Perea  Castelán.

El dios del  fuego  y los cajetes probablemente corresponden  a  una ofrenda dedicada  al  monumento  arqueológico cuando  en la época prehispánica, fue construido.  Corresponde al  Horizonte  Preclásico Superior que se fecha entre   500 años a.C.  y  100 años d.C. El Preclásico Superior también llamado Formativo, ocurre cuando las sociedades prehispánicas han desarrollado la agricultura, la tecnología, la organización social, la religión y el urbanismo para dar lugar a  la  cultura  Teotihuacana del  Horizonte  Clásico que  floreció  en  Acaxochitlán del  100 d.C.  al  750 d.C.”

2a reunión de trabajo de la Red Unida de Organizaciones de la Sociedad Civil de Hidalgo, A.C., con el Lic. Francisco Olvera, gobernador de Hidalgo.
Foto: Víctor Sierra Lara

Ahí termino la cita del REGISTRO ARQUEOLÓGICO  DE  “EL SEÑOR  AMARILLO”, DE  SANTA  ANA TZACUALA, ACAXOCHITLÁN. Como podemos ver, se trata de un hallazgo importante no sólo para los acaxochitecas, sino para la cultura del país, así que los invito a conocer a Izcozauhqui de cerquita, pueden visitarlo en el Centro-INAH, Hidalgo. Según tengo entendido, El Señor Amarillo, volverá a la cabecera municipal, cuando el Museo Arqueológico cumpla con las medidas necesarias para salvaguardar su valía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s