Ligerezas

In Memoriam Ernesto Sábato.


Foto tomada de perfil.com

Hoy amanecí con la noticia de que debo agregar uno más a la lista de mis difuntos. Tras mirar un cuerpo vacío de Ernesto Sábato, me puse a recordar lo mucho de mí que encontré en El túnel; lo vi callado para siempre, y volví sobre mis pasos, a buscarlo… al abrir el libro me encontré con muchas marcas, de esas con las que suelo herir a mis consentidos, y ahora las comparto en orden aleatorio:

… sentí que eras como yo y que también buscabas ciegamente a alguien, una especie de interlocutor mudo. Desde aquél día pensé constantemente en vos, te soñé muchas veces acá, en este mismo lugar en donde he pasado tantas horas de mi vida… (116)

… –Mi cabeza es un laberinto oscuro. A veces hay como relámpagos que iluminan algunos corredores. Nunca termino de saber por qué hago ciertas cosas… (41)

… Mi cerebro es un hervidero, pero cuando me pongo nervioso las ideas se me suceden como en un vertiginoso ballet; a pesar de lo cual, o quizá por eso mismo, he ido acostumbrándome a gobernarlas y ordenarlas rigurosamente; de otro modo creo que no tardaría en volverme loco… (36)

… Me he apartado de mi camino. Pero es por mi maldita costumbre de querer justificar cada uno de mis actos. (21)

… estoy pagando la insensatez de no haberme conformado con la parte de María que me salvó (momentáneamente) de la soledad. ese estremecimiento de orgullo, ese deseo creciente de posesión exclusiva debían haberme revelado que iba por mal camino, aconsejado por la soledad y la soberbia. ( 112)

… ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás (103)

… A pesar de todo, el hombre tiene tanto apego por lo que existe, que prefiere finalmente soportar su imperfección y el dolor que causa su fealdad, antes de aniquilar la fantasmagoría con un acto de propia voluntad. Y suele resultar, también, que cuando hemos llegado hasta ese borde de la desesperación que precede al suicidio, por haber agotado el inventario de todo lo que es malo y haber llegado al punto en el que el mal es insuperable, cualquier elemento bueno, por pequeño que sea, adquiere un desproporcionado valor, termina por hacerse decisivo y nos aferramos a él como nos agarraríamos desesperadamente a cualquier hierba ante el peligro de rodar en un abismo. (92)

… Cómo esperé aquel momento, cómo caminé sin rumbo por las calles para que el tiempo pasara más rápido (. . .) Pienso ahora hasta qué punto el amor encegece y qué mágico poder de transformación tiene. ( 67)

… Pero debo agregar que no era ese hombre el que más me torturó, porque al fin y al cabo de él llegué a saber bastante. Eran las personas desconocidas, las sombras que jamás mencionó y que sin embargo yo sentía moverse silenciosa y oscuramente en su vida. (82)

 Ernesto Sábato murió un par de meses antes de cumplir la centuria, y siento una profunda tristeza al pensar que los médicos le prohibieron leer y escribir durante los últimos años… aunque en ellos se haya dedicado, como Juan Pablo Castel, a pintar. En fin, otro Ernesto de plata se  ha ido, que su memoria sea eterna: “Aunque ni el demonio sabe qué es lo que ha de recordar la gente, ni por qué.” (7)

Kafka, por Sábato

Anuncios

5 thoughts on “In Memoriam Ernesto Sábato.”

  1. entre otras cosas, El túnel habla de los celos… y si sabré yo qué es eso de matar a alguien, aunque sea en sueños; eso de intuir las sombras que caminan silentes y sigilosas en la ventana de enfrente… pienso también en El erotismo, esa aprobación de la vida hasta en la muerte… y me obligo al silencio, aunque en mis tripas ardan los infiernos de la duda… y llegarán a mis manos ojos que no querrán ver, y se harán los desentendidos, y me mirarán ofendidos, y seguirán tejiendo cortinas de humo…

  2. El viejito pidió que lo velen en el club del barrio y que su aspiración mayor era que lo recuerden como un vecino de ahí: “a veces un viejo cascarrabias pero en el fondo un buen tipo”.

  3. “Este libro es el documento de un tránsito y, en consecuencia, participa de la impureza y de la contradicción, que son los atributos del movimiento. Imagino la irritación que producirá a los fanáticos del sistema, que tienen la curiosa pretención de ser propietarios de la Verdad, frente a los otros mil sistemas, como por alguna especie de arreglo personal con el Organizador del Espectáculo. Por mi parte, reconozco no tener vinculaciones tan influyentes”. Así, en esta forma “agresiva, irónica, impaciente y definida, ingresó Ernesto Sábato”…a la literatura de su país(Argentina). Estas palbras corresponden al prólogo de su primer libro “Uno y el Universo”, conjunto de “breves y brillantes artículos, los que conmovieron a la vida intelectual de su país(año 1945).(De Mario Benedetti: “Letras del continente mestizo, Arca Editorial, Montevideo, Uruguay).

  4. Pienso que que es Borges el mejor escritor que ha dado la Argentina, pero, no sé bien por qué, me gusta más Cortázar, y creo que Cortázar es mejor escritor que Sábato, pero, por extraño que parezca, prefiero a Sábato.

    Esto es, por supuesto, pura subjetividad mía, puro placer, voluntad. El día que sea mi tiempo de leer a Macedonio Fernández yo creo que estos números cambiarán. Pero, puedo decirlo, nunca me dejará de gustar la sencillez, don de algunos pocos, de Ernesto Sábato.

    1. Borges es una biblioteca, como esa que le fue dada a ciegas; Cortázar un cronopio con famas en la cabeza, llena de esperanzas. Sábato era un ser humano, no sé si en toda la extensión de la palabra, pero en esas tres plumas de plata, siempre he encontrado refugio y consuelo. Gracias por tus comentarios 😀

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s