Educar a los hijos en Conciencia.


Dicen que para evitar problemas, es necesario callarse temas de política y de religión, que siempre terminan provocando rispideces innecesarias. Se me complica un poco entender por qué hablar de amor (en el caso de la religión) debe ser un problema. Obvio que si nos ponemos a juzgar o a defender a las figuras que practican o encabezan la que sea de las iglesias, por supuesto que acabamos del chongo, pero ese es otro boleto, y en ese caso, me resulta imposible idear algo más creativo que el silencio.

Lo cierto es que no me gusta callarme el amor, y a la primera de cambios lo ando predicando, ja. Así que ahí les va: ayer se celebró el Glorioso Advenimiento del Señor Nrsimhadeva, así que hice ayuno y servicio; canté los santos nombres y los compartí en el “feiz”;  preparé un muy austero prasadam y lo compartí con mi familia; me la pasé piense y piense en la conciencia, en la educación de los hijos en Conciencia.

 Parece que es una moda eso de educar a los hijos con libertad de decidir y crear sus propios criterios, para que sean unos adultos maduros e “ideales”, capaces de desenvolverse en el mundo que los espera. Pero ¿qué es eso de la libertad? en serio que ya no entiendo… alguna vez, platicando en la sala de maestros, escuché a uno decir que notó a los alumnos inhalar quién sabe qué cosa del suéter, pero que no les dijo nada porque ellos son “libres” de hacer las estupideces que se les ocurran; tuve un par de alumnas (recién salidas de secundaria) embarazadas y apoyadas ciegamente por los padres, porque ellas son “libres” de hacer con su cuerpo lo que quieran… y esos son sólo dos ejemplos de lo que me confunde el concepto de libertad.

Y es que educarlos de otra forma es complicado, demanda tiempo, esfuerzo, humildad, y (sobre todo) amor, MUCHO amor. Digo que es complicado porque choca con el tren de vida que nos hemos comprado, porque cremos que no podemos ser madres y mujeres exitosas al mismo tiempo; porque ponemos miles de pretextos: que si el trabajo, que si la escuela, que si el quehacer, que si el marido, que si los mismos hijos… pero hay muchísimos ejemplos de mujeres que logran conciliar su ser mujer, su maternidad y su vida laboral, y están criando a sus hijos con amor.

Luego, digo que demanda tiempo, porque no podemos pretender que ellos se críen solos, que con la escuela, la televisión, y dejarlos salir a jugar con los vecinos sea suficiente; esfuerzo, porque ser madre es agotador, porque no dejamos de ser lo que éramos antes, y además necesitamos toda nuestra energía para educar; humildad, porque dominar al ego es una tarea maratónica y casi imposible; y amor… supongo que eso no necesita explicación.

Y bueno, el título del post es Educar a los hijos en Conciencia, y de entrada voy a citar al DRAE que la define como la Propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta; Conocimiento interior del bien y del mal; Conocimiento reflexivo de las cosas…

Luego, cito a mi Gurudeva (un maestro espiritual que anda por el mundo predicando las glorias de Sri Caitanya mahaprabhu):

“Tener un hijo en casa es un regalo de Dios. Es un examen de todos los días. Sólo aquellos que son fieles en la búsqueda de la verdad pueden comprender que el servicio a nuestros niños es nuestro servicio al creador y mantenedor de todos. Aquí algunas consideraciones para ayudarte a formar tu mejor criterio.

Srila Bhakti Aloka Paramadvaiti Swami Maharaj con el Muende

 Si das a los niños ignorancia, niños ignorantes tendrás.

Si educas a tus hijos con sabiduría, niños sabios podrás encontrar.

Si das a los niños protección, niños responsables recibirás.

Si das a los niños hostilidades entre los padres, niños inseguros tendrás.

Si dices mentiras a los niños, desconfiados serán.

Si das puro consumismo a los niños, siempre insatisfechos serán.

Si das a los niños una educación materialista, perderán su agradecimiento incluso con sus propios padres.

Si alimentas a tus hijos con carne, pescado y huevos, agresivos y sin compasión se volverán.

Si das a los niños, un ejemplo hipócrita, tristes estarán.

Si das desconfianza a tus hijos, sin autoestima crecerán.

Si no enseñas a tus hijos a orar de todo corazón, ningún refugio tendrán.

Si los padres se intoxican, fácilmente los hijos caerán.

Si los padres se separan, hijos depresivos y desubicados tendrán.

Si los padres permiten ver mucha televisión a los niños, niños tontos, sin buen vocabulario tendrán.

Si los padres no adoran a Dios, hijos sin fe tendrán.

Si los padres no estudian los libros sagrados, hijos sin buena autoridad tendrán.

Si los padres no se sacrifican por la familia y por valores superiores, hijos egoístas tendrán.

Si los padres quieren que sus hijos salgan corriendo de la casa en la primera oportunidad, sinvergüenzas serán.

Así, debemos aprender de ser excelentes alumnos desde la más tierna edad para que podamos ser padres capacitados con altos valores morales para cuando nos toque esta sagrada tarea. Al tener hijos, tu principio de alegría debe volverse la alegría de ellos. La luz espiritual, nuestros corazones, la voz de todas las escrituras sagradas y la instrucción de los maestros distinguidos coinciden unánimemente en que el amor por Dios tiene que ser el amor y la mejor educación a nuestros hijos y alumnos”.

Éste es un fragmento de la traducción de una clase que dio en Berlín, hace once años, sobre la Educación Espiritual. En realidad el tema es extensísimo, porque obviamente hablar de los hijos, es hablar de la pareja (del matrimonio, pues, que a tanta gente le causa escozor) del sacrificio, la austeridad, de la lucha contra el ego, de Dios, y de un montón de cosas que no coinciden con la vida en esta era de riña e hipocresía.Pyari con Tilaka que le puso Gurudeva

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8 thoughts on “Educar a los hijos en Conciencia.

  1. Muy seguido tengo contacto con cristianos de los protestantes, o evangélicos, como dicen. He escuchado el tema de cómo ‘romper las cadenas que se van heredando’ entre generaciones distintas. Así pasa que yo puedo heredar cosas como adulterio o inseguridad a mis hijos; o avaricia, ignorancia o indiferencia (yo todavía no tengo hijos, es un ejemplo). Y en verdad que estas cosas me hacen pensar. De las peores cosas que me han pasado en toda mi vida es ver la mirada de desconcierto de un niño cuando uno de sus padres le ha enseñado, con actos o con golpes, la injusticia, es decir, aquel determinadísimo hecho que le hace comprender al niño que el mundo no podrá ser justo, que las cosas, aunque no debieran ser así, así son.
    Estas cosas son las que terminan matando la curiosidad y la imaginación de los niños, estas cosas son las que le enseñan que la prioridad no es ser bueno, sino obedecer.

    ‘Si das a los niños ignorancia, niños ignorantes tendrás’. Cómo me encantaría que algunos padres pudieran comprender el profundo sentido de esta sencillas palabras.

    1. Las cosas que parecen más sencillas, son las que cuestan más trabajo… Srila Prhabupada decía que no importa cuál sea la religión que profeses, sólo debes abrazar con amor las escrituras, apegarte a los preceptos, para poder liberarte de todos esos sufrimientos que vivimos.

  2. Oh cielos, este post es de los que habrá que leer muchas veces, asi que lo guardo como lectura de referencia.. GRACIAS!

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