Consejos para mamás feizbukeras, lo que olvidé categorizar

Semana Mundial de la Lactancia Materna.


El símbolo de la lactancia materna

“Amamantar tiene que ver con la paz y la justicia. Es la manera natural, universal y pacífica para la crianza nutricia de nuestros niños. En un mundo que con frecuencia se ve sumido en la injustica, violencia y guerra, amamantar puede ser un centinela de la paz, paz interna, paz con otras personas y paz con el ambiente”. Anwar Fazal, Director Emérito de WABA – Alianza Mundial por la Lactancia Materna.

Como se darán cuenta, en este post hablaré de la lactancia, así que no les sorprenda encontrar esa palabreja tantas veces y tan seguidita una de otra 😀 Cuando estaba a un par de meses de dar a luz, fui a visitar a una amiga para celebrar el tercer año de su hijo. Me preguntó qué esperaba de la maternidad, en dónde iba a aliviarme y cómo quería que fuera; qué iba a darle de comer, qué pañales usaría, quién la iba a cuidar mientras yo trabajaba, etc. Yo esperaba un parto vaginal, y poder vivir una lactancia prolongada. Hagan de cuenta que dije algo espantoso porque de entrada puso cara de terror: “¿Estás loca? ¿Por qué no quieres cesárea? ¿Tener un parto natural es muy doloroso? ¿Por qué no vas buscando una buena fórmula? Si le das pecho ya no vas a quedar igual. Yo ya voy a meter a mi hijo a la guardería, porque ya me tiene harta estarle cambiando el pañal, que se hagan bolas ellas”… De eso me acuerdo muy clarito, y yo no entendía por qué tanto rechazo aún después de ser madre.

Por supuesto que no fue la única en hacerme sentir bicho raro; muchas mujeres aseguraban que lo mejor es la intervención quirúrgica para hacer que el chamaco salga al mundo; que la lactancia era lo peor que le puede pasar a la hermosa figura femenina; que estar embarazada es una cosa horrible. Obviamente esto tiene que ver con la forma en la que la sociedad va modificando los estereotipos ideales. Una mujer parece ser tal cuando se realiza profesionalemente a la par que los hombres, alcanza una posición económica envidiable, además de que cuando es madre logra una familia hermosa, niños súper bien educados, cero berrinchudos con todo y nana, un marido feliz y exitoso que nunca se enoja, una casa como de revista y, con todo, no tiene ni un pelo fuera de su lugar.

La verdad yo sigo creyendo que eso es imposible, jajajajajajajaja, por lo menos tenemos derecho a estar despeinadas y dejar que los trastes se junten hasta que haya que volver a lavarlos porque ya no hay dónde cocinar, jaajajajaja…. bueno, bueno, bueno, tal vez tampoco tanto, pero algo hay de eso.

Ahora me acuerdo de lo ofendida que me sentí hace como una semana. Resulta que por error la tele se quedó prendida más de lo acostumbrado (o había venido de visita mi mamá, y a ella sí le gusta verla). Había un progama extraño, no sé si la barra de las recomendaciones cinematográficas de algún noticiero… no sé, el caso es que la tarada (y disculpen ustedes el calificativo) a la que invitaron dijo lo siguiente (hablando de las cosas molestas que suceden cuando uno va al cine): “fíjate que una vez me pasó algo horrible, una chavita se sacó el paquete para amamantar a su hijo, o seaaaa, qué espanto, qué necesidad tengo yo de chutarme el numeritio. Mamás, por favor, si no tienen con quién dejar a sus niños, quédense en su casa…” La sarta de estupideces siguió, pero eso fue lo que más me molestó.

La lactancia materna es un milagro, (no en todos lados, claro), pero en realidad se trata de una actividad que “necesita” (ojo con las comillas, las utilizo para indicar el sarcasmo) campañas de reivindicación, cosa que también me parece terrible, pero bueno. Amamantar a un hijo no debería ser motivo de vergüenza, al contrario; las muejeres que defendemos a capa y espada la lactancia, no deberíamos ser vistas como activistas sociales; fomentar el apego madre-hijo tendría que ser lo más natural del mundo… pero no: nos observan, juzgan, señalan, critican, etc. Y para muestra, tenemos un botón. ¿Recuerdan que hace un mes publiqué sobre Alma y Habiba? A ellas las separaron porque Habiba se negaba a interrumpir la lactancia, y  aunque el IMMF argumentó que ésta causaba daños psicológicos en los menores, no se salió con la suya.

Por supuesto que no a todas las mujeres les viene bien ni la lactancia ni la maternidad, sus razones tendrán, pero, para quienes sí gozan sus grandes placeres, y los defienden, dejo aquí mi más profundo agradecimiento, porque nos están preparando un mañana mejor 😀

La Semana Mundial de la Lactancia Materna se llevará a cabo del 1 al 7 de agosto, en más de 120 países. Ojalá alguna de ustedes tenga la oportunidad de participar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s