Ligerezas

Voto nulo, protesta nula. ¿y el voto en blanco? ¿y el abstencionismo?


¿quieres que tu voto caiga en una urna, o en un bote de basura?

El tema en curso de Proyectos Institucionales III con mis alumnos de cuarto semestre de bachillerato es “El derecho al voto”. En términos generales, el voto en México es tanto una prerrogativa como una obligación; en su carácter primero, la RAE, define prerrogativa como (2) una facultad importante de alguno de los poderes supremos del Estado; en este sentido, si contemplamos aquello de que el poder reside en el pueblo, el voto es algo más que un derecho (como suele entenderse la prerrogativa).

En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Capítulo IV De los Ciudadanos Mexicanos, Artículo 35 Son prerrogativas del ciudadano, I.- Votar en las elecciones populares; y en el Artículo 36, de las obligaciones del ciudadano de la República III.- Votar en las elecciones populares en los términos que señale la Ley. Entonces, como decía, es un “derecho” y una obligación.

De tarea tuvieron los chicos investigar las características y diferencias entre el voto en blanco y el voto nulo. En honor a la verdad, ellos no participarán activamente ni de forma directa en este proceso electoral, pero está bueno que se vayan enterando de lo que harán en algunos años, o que compartan con sus padres, parientes (cercanos o no) y amigos, su punto de vista; entre más sólido sea éste, mejor.

Según yo, sin estar muy informada, me parece que tanto el voto nulo como el blanco, son una forma activa de decir “no estoy de acuerdo” pero copio textual un párrafo del perfil en Facebook Voto NULO, Protesta NULA:

El politógo Arnaldo Córdova explica con precisión que “El voto tiene un significado constitucional y político, es decir, el voto es el origen de todas las instituciones del Estado, y el voto es algo que no simplemente significa darle algo a algún candidato o algún partido, sino que significa la intervención del ciudadano en la edificación de las instituciones, y ésa es una consideración del voto que no toman en cuenta los anuladores o anulistas, porque creen nada más que se trata de darle algo a algún candidato o partido y dicen ya basta. Pero no es solamente eso, el voto tiene un significado más amplio y más institucional del que se pretende darle”.

 Existe quien afirma que tanto quien vota en blanco, anula o se abstiene participa más de un berrinche ciudadano carente de argumentos que de  una estrategia de participación efectiva; alguno otro dice que votar nulo “es hacerse pendejo y encima sentirse bien por ello” a alguien, en una plática de café o cantina se le ocurre castigar a los políticos de la única forma posible, dándole donde más les duela, no votando…

Es obvio (creo) que mientras escribo esta entrada leo otras publicaciones para compartir con ustedes. Hace dos segundos me tropecé con una sentencia: “es algo muy mexicano el hacerse pendejo” (de Juan C. Bonet) y así, como de golpe, vi El perfil del hombre y la cultura en México, de Samuel ramos, en el cual la tesis principal (creo) es el sentido de inferioridad del mexicano, pero ese no es el tema (central) de este ensayo… retomo y cito al actor:

Es algo muy  mexicano el hacerse pendejo. Y la anulación de voto es una versión “light” de ello. O sea, no tomo partido, no me entero, pero me siento muy ufano porque “a esa bola de bandidos los mandé a la chingada”. Estamos tan mal enterados, que si alguien nos dice que si anulamos nuestro voto estamos expresando nuestro descontento. Sí, sólo que es un descontento secreto, por ley, nadie se enterará que mandaste a nadie a la chingada (otro mexicanismo, la cobardía). Somos tan ajenos al estado y a la noción de estado y a la ley que “suponemos” sin saberlo bien a bien, que con el voto nulo, además expresar tu desacuerdo, vas a restarle legitimidad a quien resulte ganador, y que por ello no podrá gobernar o legislar. Nada más falso.

 La cosa, pues, es que el voto nulo no cuenta, del mismo modo que no cuenta la opinión del que no se presentó a votar. Lo cierto es que me sigo peguntando por qué carajos se necesita sólo un sufragio (no sé qué tan connotativa o referencial resulte mi afirmación) más que los demás para ganar una elección. Lo digo en clase como lo entiendo: en las urnas cayeron mil papeletas); 8 para Carlos Salinas de Gortari, 6 para Joaquín “le Chapo” Guzmán, 4 para Andrés Manuel López Obrador y 2 para Elba Esther Gordillo. Así las cosas sucede que Enrique Peña Nieto ganó las elecciones, Josefina Vázquez Mota quedó en segundo, al peje se la volvieron a hacer y Quadri cumple con mantener el registro de Nueva Alianza… ¿Qué?, ¿qué?, ¿qué? ¿quéééé?… A ver: 8 + 6 + 4 + 2 = 20 (vuélvanla ha hacer si quieren, a mí no me macha). ¿Y los otros 980 votos (anulados 0 blancos)? ajá, ajá, ajá… mientras no se haga una reforma que considere efectivos esos 980, no cuentan. Así de simple.

En fin… hablando de alumnos tengo clase en cinco…

cuatro…

tres…

dos…

continuará 😀

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2 comentarios en “Voto nulo, protesta nula. ¿y el voto en blanco? ¿y el abstencionismo?”

  1. El voto nulo es una manera de protestar de decir que no estas de acuerdo con la dictadura de partidos corruptos y para que los pluronominales queden fuera del presupuesto claro que si tiene un valor solo que para efecto se necesita que un 80% del padron lo hicieran,, Mexicanos al grito de guerra unidos venceremos

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