Calibre 22


“Morir es tal vez volar

entre alas en duelo

y balas en vuelo”

-Aute-

Las palabras lastiman y como balas

-que irrumpen erráticas-

inundan de plomo el alma;

Iwigá escapa, vuela herida,

pero ya nadie festeja, como antes,

[las muertes.

 

Y cómo hacer fiesta si se quebró el equilibrio,

si “Estamos hasta la madre”,

si las dualidades se extinguen,

si el otro no importa, no existe:

no piensa, no acepta, no respeta;

no siente, no se duele, no se muere.

 

Y el yo no se equivoca, tampoco perdona,

no me mira ni se encuentra en mi mirada,

y la incertidumbre me amordaza el alma,

y los muertos son como el viento,

y las lágrimas ahogan, no alcanzan,

y los suspiros asfixian, no alivian.

 

Pero la culpa no es del yo, sino nuestra,

por confiar en la esperanza,

por creer que con la luz de la luna basta

para apagar injusticias, oscuros silencios

por no aceptar que iwigá flota, irremediable,

[en la tristeza,

por creer que con amor la guerra acaba.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s