Análisis semiótico de Medias Negras, Joaquín Sabina.


En una aproximación crítica, Francisca Noguerol realiza un análisis semiótico de “Medias Negras”, canción incluida en el álbum Mentiras piadosas, de Joaquín Sabina, editado en 1990. En este artículo, Noguerol otorga a la canción el carácter de poema, basada en una aportación de Walter Mignolo: “el grado poético de una obra se define de acuerdo con la aceptación o rechazo que de este hecho haga el receptor”; reforzada esta teoría por Teun Van Dijk, para quien “el carácter literario de un texto se descubre desde la recepción, por la valoración que de él se hace”. Con estas consideraciones, la autora “el texto de Medias negras puede ser considerado como literario desde el momento en que le hemos atribuido la cualidad”.

Asumiendo esta postura, “Medias negras” adquiere calidad de poema, debido a su carácter literario analizado a nivel fonológico, sintáctico y semántico, podemos retomar los puntos de comunión entre éste y la Cántica de Serrana, de Arcipreste de Hita, obra con la cual Francisca Noguerol propone cierta intertextualidad.

1.- Narrador protagonista.

2.- Un personaje solicita a otro favores amorosos.

3.- Presencia de frío y carencias.

4.- Presencia de pan, vino y carne.

En ambas producciones literarias puede identificarse el carácter narrativo, y señalados ya los aspectos en los que inciden, resulta interesante destacar en los divergentes: el hablante lírico se presenta como un narrador intradiegético; relata un evento fortuito en el cual resulta víctima de un personaje femenino.

La primera diferencia se observa en el planteamiento del ambiente, en este caso, plenamente urbano “un paso de cebra”, para luego trazar al segundo personaje “toreando con el bolso un autobús, / llevaba medias negras, / bufanda a cuadros, minifalda azul”, versos en donde se le da a la mujer una importancia superficial, pues se hace énfasis sólo en el aspecto, enumerando cuatro objetos (bolso, medias, bufanda, minifalda). El arrojo de la mujer al torear a un autobús, se reafirma en la segunda estrofa, cuando se establece el diálogo entre ambos personajes; desde algún punto de vista podría resultar gratuita la advertencia de quien solicita fuego en una esquina: “me lo monto de legal. / Salí ayer del talego”, pues el protagonista pasa por alto la observación y accede a amparar.

Uno de los aspectos poco desarrollados en el artículo parece ser la pobreza del al protagonista; hay elementos útiles para rebatir tal observación. En primera instancia, la mujer con las características de la rubia, recién egresada de prisión no se aventuraría a elegir una víctima al azar;  el hombre sale con paraguas de su casa, aunque sea fría (y esto no parece ser un determinador de pobreza); a la vuelta ofrece sopa, vino tinto, pan y salchichón, además de copas, cartera y ordenador; todos estos elementos no lo hacen pobre, sino vulgar. En todo caso, el reforzador de esa lectura es el guiño de la “víctima” presentada implícitamente como músico, quien en la nostalgia compone un blues con esperanza de que la rubia se entere.

Otra carencia es el análisis de dicotomía representada en los personajes. La astucia femenina se refuerza a lo largo del poema, y se contrapone a la ingenuidad de un hombre que cree enamorarse y tiene como referencia, por ejemplo, a un personaje de Walt Disney. También resulta un poco inconsistente la comparación con Circe: la mujer abandona al hombre, no le ofrece la inmortalidad (ni nada parecido) si decidiera permanecer a su lado, muy por el contrario, abandona al narrador.

En cuanto a los códigos establecidos en “Medias negras”, aparece el de la lengua coloquial, presente en expresiones como “me lo banco”, “qué guay”, “me echó un cable”; además el que sitúa el evento en la urbe: “paso de cebra”, “autobús”, “ordenador”; en el personaje femenino se presenta un código de vestir, aunque resulta difícil especificar a qué moda pertenece, podría decirse que se sitúa en los años 80’s, tiempo en que coinciden un segundo auge de las minifaldas, reforzado por la aparición de las medias negras, la jerga cheli, propia de la Movida madrileña, a la que hace referencia Noguerol y la introducción al mercado de los ordenadores personales.

En términos generales, El grado pleno de la escritura parece un análisis superficial de la forma de “Medias negras”, a pesar de ello, cumple con la hipótesis planteada inicialmente: demostrar “el carácter poético de un texto no ideado para ser difundido a través del lenguaje escrito”.

Profundizar en la propuesta intertextual que plantea Noguerol se antoja necesario, pues a simple vista no hay elementos contundentes que relacionen “Medias negras” y Cántica de Serrana; siendo así, esta lectura podría parecer forzada, debido al cambio de roles y discurso entre los narradores de una y otra obra, y el papel que juega la mujer en las mismas.

BIBLIOGRAFÍA

NOGUEROL, Francisca. “El grado pleno de la escritura (Análisis semiótico de un texto de Joaquín Sabina)”, en: Actas del IV Simposio internacional de la Asociación Española de Semiótica. Vol. I. Madrid: Visor, 1992, 429-35.

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